Las mascotas perciben el estado emocional de las personas, por lo que una actitud tranquila puede ayudar a disminuir su ansiedad.
Ante los últimos movimientos sísmicos que viene ocurriendo en distintas partes del país, el Dr. Eduardo Rondón Navas, médico veterinario graduado en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos sostuvo que los animales también sienten el impacto de los movimientos telúricos.
En ese sentido, explicó que las mascotas al sentir los movimientos bruscos, los ruidos, la caída de objetos y la reacción de las personas les puede generar miedo, ansiedad y desorientación. Por ello, se les debe incluir en el plan familiar de emergencia para reducir riesgos y facilitar su rápida evacuación.
El veterinario remarcó que los sismos o terremotos pueden provocar en nuestras mascotas estrés, temor, inquietud y cambios de comportamiento. “En situaciones de gran intensidad, el miedo puede llevarlas a correr sin rumbo, pueden esconderse, ladrar o maullar de manera inusual, intentar escapar, temblar, perder el apetito o mostrarse más agresivas de lo habitual”, añadió.
¿Qué hacer antes de un terremoto?
El Dr. Eduardo Rondón sostiene que la prevención es la clave, por ello recomiendo identificar un lugar seguro para la mascota y preparar una mochila de emergencia para mascotas. “Un lugar seguro para la mascota es alejarlos de la ventana, muebles altos, objetos que puedan caer y zonas de riesgo; acostúmbralos a permanecer en su transportadora o a ser sujetada con correa”, agregó.
Con respecto a la mochila de emergencia, para la mascota el Dr. Rondón aclaró que esta debe incluir alimento, agua para varios días, medicamento que utilice recipientes, correa, collar con identificación, bolsas para residuos, una manta y una fotografía reciente, entre otros.
¿Qué hacer durante el sismo?
En este caso, el médico veterinario indicó que, las mascotas asustadas pueden reaccionar de manera impredecible. Por ello, no se debe intentar sacar a la mascota a la fuerza ni correr detrás de ella si se encuentra en un lugar seguro. Si es posible hacerlo sin ponerse en riesgo, los perros deben permanecer sujetos con su correa y los gatos u otros animales pequeños dentro de su transportadora cuando sea seguro trasladarlos.
Es importante conservar la calma. Las mascotas perciben el estado emocional de las personas, por lo que una actitud tranquila puede ayudar a disminuir su ansiedad.
¿Qué hacer después?
El veterinario Rondón Navas, remarcó que después del movimiento telúrico, se debe comprobar que la mascota debe permanecer bajo vigilancia. “No se debe dejar sola a la mascota, porque los cambios en el entorno pueden desorientarlas”, explicó.
“Si la vivienda presenta daños, la evacuación debe realizarse siguiendo las rutas establecidas y llevando a la mascota con los elementos adecuados, remarcó.
Asimismo, sostuvo que los perros y gatos deben llevar un collar con sus datos de identificación, ya que, durante la confusión, muchos pueden perderse o desorientarse. Además, remarcó que primero se debe proteger a las personas y evitar correr por toda la casa en busca de las mascotas. “En esos momentos de tensión, el comportamiento de las mascotas puede verse alterado y estas pueden morder o arañar”, agregó.
Finalmente, hay que prestar atención a los cambios de comportamiento que de nuestras mascotas durante los días posteriores. “El miedo puede mantenerse incluso después de que termine el evento, especialmente ante las réplicas. Si la mascota presenta lesiones, dificultades para movilizarse, pérdida prolongada del apetito o un comportamiento inusual, es recomendable consultar con un médico veterinario”, puntualizó.