Investigación del físico sanmarquino, Paolo Tataje Bazalar, publicada en la revista Nuclear Engineering and Technology, indexada en Scopus, con sede en Corea del Sur, brinda aportes para la docencia de estudiantes interesados en la energía nuclear, quienes podrían aprender los principios fundamentales de la activación neutrónica, mediante un irradiador, de la Facultad de Ciencias Físicas de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM), que acaba de ser caracterizado.
El magíster Tataje, quien actualmente labora como analista de instrumentación nuclear del Instituto Peruano de Energía Nuclear (IPEN) y es docente sanmarquino, comentó que la idea de caracterizar ese equipo del Laboratorio de Biofísica y Física Médica, de la Facultad de Ciencias Físicas, surgió desde su etapa estudiantil en San Marcos, cuando observó que el irradiador de neutrones, de procedencia alemana, no estaba caracterizado pues no existía información al respecto.
Según el físico sanmarquino, un irradiador caracterizado implica saber tres parámetros: los flujos neutrónicos y la distribución de los mismos, es decir, axial (longitud vertical) y radial (circular); así como la actividad de la fuente radiactiva. Todo ello implica el aspecto nuclear del estudio.
Es así que en su artículo “Caracterización nuclear y radiológica de un irradiador de neutrones de Radio-226 Berilio en INFISA de la UNMSM (Perú), usando simulación Montecarlo con el código OpenMC” describe, precisamente, todo ese análisis realizado por el autor mediante una simulación, la cual fue posible gracias a unos planos proporcionados por un especialista y colega suyo de Marruecos, quien tenía el mismo irradiador en su país. Tras el trabajo de análisis, los resultados fueron satisfactorios.
“El experto marroquí nos proporcionó los planos. Con esa información, hicimos toda la simulación cuyos resultados están acordes con los resultados experimentales, considerando que el objetivo de este trabajo fue caracterizar, desde el punto de vista nuclear y radiológico, el irradiador de neutrones de nuestro laboratorio”, aseveró.
De acuerdo al investigador, una vez caracterizado, este irradiador de neutrones, que externamente tiene la apariencia de una gran olla de cocina industrial, contribuye a introducir al interesado en los principios fundamentales de la activación neutrónica y a los modelos matemáticos que permiten predecir la activación de isótopos. Esos mismos modelos, refirió, se utilizan en un reactor nuclear para predecir actividades de mayor envergadura.
“Conocer las técnicas nucleares es un pilar para nosotros porque la activación neutrónica, por ejemplo, nos va a permitir identificar los elementos (los isotopos) que hay en una determinada muestra, como la de metales (oro, plata, níquel, etc.)”, recalcó.
Debido a su utilidad básica, este instrumento podría emplearse para hacer docencia entre la comunidad estudiantil sanmarquina. “Favorecería a los estudiantes de pregrado y posgrado que deseen especializarse en el campo de la energía nuclear o técnicas nucleares. En el Perú hay pocos especialistas sobre el tema y con esta iniciativa podríamos estimular al estudiante a incursionar en esta área del conocimiento”, opinó el docente.
Además, se mostró convencido de que el aprendizaje de los principios fundamentales de activación, mediante el irradiador, permitiría a los estudiantes interesados aplicar la misma técnica en diferentes instituciones, como el IPEN o en otras que obtengan este tipo de aparatos más adelante.
Seguridad radiológica
En cuanto al aspecto radiológico, que también aborda el artículo, el estudio pone énfasis en los principios de seguridad que hay que observar durante la manipulación de dicho instrumento. “Al colocar una muestra, tenemos que acercarnos al irradiador; por eso, al estar cerca de este objeto tenemos que verificar que esa cercanía no sea contraproducente para nuestro organismo porque se trata de radiación”, advirtió el experto.
Sin embargo, aseguró que, al medir y simular la radiación, la denominada tasa de dosis que sale fuera del irradiador de neutrones, se encontraron valores muy reducidos que no generan daños o efectos nocivos a la salud.
“Nosotros simulamos la radiación desde el punto de vista de la seguridad radiológica para que el personal que se encuentre cerca del irradiador o colocando la muestra esté dentro de los parámetros de la seguridad radiológica. Así que estamos dentro de los límites permisibles”, aseveró.