El fenómeno de ‘El Niño Costero’ impacta duramente en la fauna marina debido al calentamiento anómalo del mar, lo que provoca la migración al sur o el hundimiento a aguas más profundas de la anchoveta, principal sustento de múltiples especies del ecosistema marino.
Esta alteración en la cadena alimenticia desencadena desnutrición, desorientación y varamientos masivos en las costas peruanas. Las especies autóctonas sufren las peores consecuencias ante la falta de alimento en la superficie del litoral.
Especies como el pelícano peruano y el guanay experimentan una alarmante mortandad. Al escasear sus presas, vuelan largas distancias, terminando debilitadas, desnutridas o muertas. Los lobos marinos se ven obligados a alterar sus rutas de alimentación y salen frecuentemente a descansar en la arena para recuperar energía, lo que incrementa los reportes de ejemplares varados. En el caso de la anchoveta, se redujo considerablemente su disponibilidad superficial.
Silvia Aguilar Luna, magíster en Recursos Acuáticos y docente de Ciencias Biológicas de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM), se refirió sobre este fenómeno.
“El evento del ‘Niño Costero’ es un proceso que obliga a que el ecosistema se reorganice y no podemos hacer nada porque es algo ambiental. Algunas especies como la anchoveta van a disminuir o cambiar su distribución y otras van a aumentar su abundancia. Lo que podría hacer la población científica es monitorear este tipo de impactos en la parte física, química y biológica, monitorear lo que está ingresando debido a este calentamiento”, precisa.
“Ecológicamente habrá impacto, pero en cuanto al consumo humano directo habrá un cambio de especies que van ingresar, más cercanas a la pesquería, como el perico y lo atunes. La anchoveta es industrial y la industria es la que más se va a ver afectada. Vale recordar que hay dos eventos de ‘El Niño’, el ‘Costero’, que es algo más regional, y el que se desarrolla en el Pacífico central y afecta a nivel mundial”, agrega.
Aguilar Luna recordó que todos los años se producen diferentes fenómenos ambientales en nuestro país, por lo que habría que estar preparados para afrontarlos.
“Lo importante aquí es reconocer que se está viviendo una transición hacia otro tipo de ecosistema, típico de aguas cálidas. No es primea vez que lo vivimos, es parte de los eventos que siempre van a ocurrir en esta zona del Pacífico. Desde San Marcos estamos muy orgullosos porque formamos egresados que forman parte de instituciones como Imarpe o el Ministerio del Ambiente, que participan del monitoreo del océano, la evaluación de recursos pesqueros, y evaluadores de la anchoveta. Esperemos que exista la cultura de la prevención, debemos estar preparados en logística y en saber cómo investigar estos eventos”, resaltó.
A tomar en cuenta
El Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (Serfor) y el Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri) han reforzado la vigilancia costera y exhortan a seguir algunos pasos ante el hallazgo de fauna afectada. Primero, sugieren mantener distancia, evitar tocar, manipular o alimentar a las aves o mamíferos marinos hallados en la playa.
Además, no forzar su regreso al mar, pues solo pueden estar descansando por desgaste físico. Alejar a las mascotas de la especie encontrada es otra sugerencia. Se debe evitar que los perros interactúen con la fauna varada para prevenir la transmisión de enfermedades zoonóticas.
El Serfor recomienda enviar un mensaje de WhatsApp a su número de alerta (947 588 269) con fotografías y la ubicación exacta de cualquier ejemplar hallado, ya sea debilitado o fallecido.