El servicio de vivienda universitaria contribuye a reducir las barreras económicas y de distancia que enfrentan estudiantes sanmarquinos y les brinda condiciones para continuar su formación académica.
Para un estudiante que emplea varias horas al día en trasladarse hasta la universidad, acceder a una residencia universitaria puede significar mucho más que contar con un lugar donde vivir: representa disponer de mayor tiempo para estudiar, reducir gastos y afrontar su formación profesional en mejores condiciones.
Con ese propósito, la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM) dio la bienvenida a 31 nuevos estudiantes seleccionados para incorporarse a la Residencia Universitaria Julio C. Tello, como parte de su servicio gratuito de vivienda dirigido a estudiantes de pregrado en situación de vulnerabilidad económica, principalmente procedentes de provincias o zonas alejadas de la capital.
Ubicada en la avenida Miguel Grau, en el distrito de La Victoria, Julio C. Tello es una de las dos residencias universitarias de la Decana de América. Los estudiantes beneficiarios cuentan con alojamiento y alimentación gratuitos, además de acceso a salas de cómputo, biblioteca, cocina comunitaria equipada, comedor, gimnasio y auditorio.
Los 31 nuevos residentes fueron seleccionados entre más de 300 postulantes y se integran a una comunidad que actualmente reúne a 104 estudiantes. La permanencia en este servicio está vinculada, entre otros requisitos establecidos por la universidad, al desempeño académico de los beneficiarios.
Durante la ceremonia de bienvenida, los estudiantes recibieron simbólicamente un paquete para su incorporación a la residencia, compuesto por una mochila, una olla arrocera, una hervidora eléctrica y un cuaderno con los símbolos de la universidad.
La actividad estuvo encabezada por el director general de Administración, Dr. Elmo del Valle Sánchez, acompañado por el jefe de la Oficina General de Bienestar Universitario (OGBU), Juan Carlos Valencia Rivadeneyra, y el administrador de la residencia, Francisco Isla Jiménez.
“A los estudiantes que recién ingresan a esta residencia tenemos la responsabilidad de brindarles un excelente servicio. A la par de su formación, es importante el entorno en el que van a vivir”, señaló Del Valle Sánchez, quien transmitió el saludo de la rectora de la UNMSM, Dra. Jeri Ramón Ruffner, y reafirmó el compromiso institucional de continuar mejorando las condiciones de la residencia.
Asimismo, informó que algunas habitaciones vienen siendo renovadas y serán entregadas en las próximas semanas.
Un apoyo que transforma la experiencia universitaria
El impacto de este servicio se refleja en experiencias como la de Melody Quincho, estudiante del segundo ciclo de Economía. Antes de acceder a la residencia, debía invertir entre dos y tres horas para llegar a la universidad y un tiempo similar para retornar a casa, además de asumir diariamente gastos de transporte y alimentación.
“Voy a aprovechar este beneficio de la mejor manera posible, tratando de lograr mis objetivos y, más adelante, corresponder al apoyo de mis padres y de la universidad”, expresó la estudiante.
Entre los 31 nuevos residentes, cinco proceden de distintas provincias del país y otros cinco de Chosica, localidades que concentran la mayor presencia dentro del nuevo grupo incorporado.
Tras la ceremonia, los estudiantes participaron en la dinámica “Llegué a la residencia”, espacio de inducción en el que conocieron los servicios y recursos disponibles, así como las pautas de convivencia, respeto y responsabilidades que asumirán como integrantes de la comunidad universitaria.
Con la incorporación de los nuevos estudiantes, la Residencia Universitaria Julio C. Tello alberga actualmente a 104 sanmarquinos y forma parte de las acciones de bienestar universitario orientadas a brindar condiciones que favorezcan su permanencia y desarrollo durante la etapa de formación profesional.