El Gobierno anunció una reestructuración de la currícula escolar como parte del Plan Nacional de Educación 2026-2031, bajo la premisa de que el actual programa de estudios está saturado de conocimientos superficiales. El ministro de Educación, José Antonio Chang, detalló que el nuevo enfoque priorizará el pensamiento crítico, la comprensión lectora, el razonamiento matemático y la orientación técnica para que los estudiantes adquieran un oficio práctico.
Como parte de esta reforma, se eliminará cualquier tipo de interpretación ideológica de los contenidos de historia, apostando en su lugar por un enfoque riguroso y científico.
Asimismo, el plan contempla la incorporación de nuevas materias obligatorias, entre las que destacan educación cívica, valores, el idioma inglés como herramienta de comunicación global y educación financiera para el manejo económico personal y nacional.
Además, se proveerá una guía para padres, diseñada para ofrecer soporte y proponer temas de conversación específicos según el grado de cada alumno.
Respecto a la propuesta de titular del Ministerio de Educación (Minedu), el decano de la Facultad de Educación de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM), Edgar Damián Núñez, considera que hay otros factores que también deben tomarse en cuenta para mejorar el tema no solo en la capital, sino pensando en las zonas más alejadas, de la sierra y selva.
“El gobierno debería transferir la educación a las regiones y que las regiones puedan hacer su diversificación curricular de acuerdo a sus propias necesidades, incluso las regiones deberían tomar los exámenes de ingreso a la carrera magisterial, de acuerdo con las universidades que son la academia que forman a estos egresados. En el Japón, cada provincia toma su examen y cuando uno aprueba en una provincia, no puede ir a trabajar a otra. Centralizar la educación no atiende las grandes necesidades. Una cosa es educarse en la costa, mayormente con todas las comodidades, como acá, y otra en la sierra o en la selva”, aseguró Damián Núñez.
“El problema no es solo Lima y creemos que con solucionar lo que vemos acá solucionamos la educación nacional y por ahí no va el tema. Acá en Lima hay colegios que no tienen agua, desagüe y un niño que va al colegio, cómo puede pensar en seguir educándose, seguir aprendiendo cuando no tiene las comodidades necesarias que debería tener”, agrega.
En cuanto al tema de los valores, que para el ministro debe apoyarse lo que se aprende en el aula con lo que se aprende en casa, el decano de Educación afirma que “necesitamos personas que sean ejemplo para nuestra sociedad, pero si nuestros políticos no son ejemplo, de qué valores podemos hablar. Aun incluyendo tres o cuatro cursos eso no va a mejorar si no cambiamos nosotros como sociedad”.
Finalmente, respecto al bajo porcentaje de lectura que hay en nuestra sociedad apuntó que “el problema es que la tecnología ha llegado y ya los libros no están en la biblioteca. Nuestras bibliotecas aquí en la facultad están desocupadas y todos hemos tenido que subir a la tecnología. Nuestros libros hemos tenido que virtualizarlos y subirlo a las redes y ahora nuestros alumnos en sus celulares tienen acceso a las tesis, a los artículos, a los libros”.
“Desde nivel inicial, primaria habría que inculcarlos a la lectura. La educación informal, la prensa, la televisión, la radio, nos educa de manera informal porque no está estructurada para eso, porque la educación formal es lo que en el colegio recibimos. Y la educación en casa que nos dan papá o mamá, la familia, tampoco está estructurada para eso. Hacer un cambio que está proponiendo el actual ministro supongo que debe partir de algunos estudios de investigación que han identificado, algunos errores que se están arrastrando en estas currículas que se han implementado a través del tiempo que viene con un proyecto. Supongo que debe ser ello, pero parece que está muy centralizado solo en las capitales y debería regionalizarse”, finalizó.