El Día Mundial para la Prevención del Suicidio se conmemora cada 10 de septiembre, fecha establecida en 2003 por la Asociación Internacional para la Prevención del Suicidio (IASP), con el respaldo de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
El objetivo es crear conciencia global de que el suicidio se puede prevenir, buscando reducir el estigma social y recordar a gobiernos, comunidades y familias la importancia de actuar a tiempo.
Prestar atención a las señales de alerta puede salvar vidas, por eso el Ministerio de Salud (Minsa) y la Dirección de Redes Integradas de Salud (DIRIS) Lima Centro realizaron una importante activación en la plaza Fray Tomás de San Martín frente al edificio de rectorado de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM).
“Gracias a un convenio con San Marcos, esta campaña busca sensibilizar a la población estudiantil sobre el suicidio. Queremos generar un ambiente en el que se pueda hablar sin miedo del suicidio, porque hacerlo incrementa la búsqueda de ayuda, crea ambientes de confianza e incentiva a que las personas que sufren algún malestar emocional puedan buscar ayuda”, precisa Héctor Pillaca, responsable de la Línea de Prevención del Suicidio.
“Existen algunas poblaciones, como la estudiantil, que tiene pocas herramientas para afrontar situaciones de crisis, no necesariamente asociado a un problema de salud mental. Lo que aliento es que seamos personas que escuchemos a quienes sufren estos problemas, no decirles cosas como ‘la vida es bonita’, porque en ese momento la persona está sufriendo. Lo que hay que hacer es decirle frases empáticas, acompañarlo e incentivarlo en la búsqueda de ayuda”, agrega.
A su turno, Natalia Ascurra Cano, psiquiatra de la Dirección de Salud Mental del Minsa, enfatiza que la elección de San Marcos para llevar a cabo esta campaña es porque “a nivel mundial y también en nuestro país, la población joven es la que se está viendo más afectada. Es una población bastante vulnerable, tal vez porque enfrenta situaciones nuevas y esto puede conllevar a que tenga más vulnerabilidad y presente una conducta suicida”.
“Ahora los jóvenes cuidan más su salud mental, pero nos falta que haya disminución del estigma en relación a la salud mental. Cualquier persona puede estar pasando por un problema de este tipo, entonces es bueno acudir a los profesionales de salud mental para que nos orienten. No nos quedemos solo en buscar información en las redes sociales”, resalta.
Para tener en cuenta
Entre las señales que uno debe tener en cuenta como parte de la prevención contra el suicidio están los cambios drásticos de comportamiento, el aislamiento de familiares y amigos, el abandono de actividades que antes se disfrutaban o los cambios en los hábitos de sueño y alimentación.
Otra señal son los comentarios recurrentes sobre sentirse una carga, no encontrar salida a determinados problemas o manifestar explícitamente su deseo de no vivir. Buscar cerrar asuntos pendientes de manera inusual o regalar objetos de gran valor sentimental sin un motivo claro también es una advertencia de que algo anda mal, como también el consumo aumentado de antidepresivos, alcohol o drogas como un intento de evadir el dolor emocional.
“Si alguien que conoces está pasando por un momento difícil y requiere ayuda profesional, existen servicios telefónicos gratuitos, confidenciales y disponibles las 24 horas. Marcar el 113 (Opción 5) del Minsa puede resultar de mucha ayuda”, sentencia la doctora Ascurra.
Mesa de diálogo
En el marco del Día Mundial de la Prevención del Suicidio, la Facultad de Psicología de la UNMSM invita a participar este jueves 10 de setiembre en un espacio de diálogo y reflexión, que reunirá a profesionales en el ámbito clínico, académico y de intervención comunitaria. La cita es desde el mediodía y está dirigido autoridades, docentes, estudiantes y personal administrativo.