Cuatro peruanas fueron reconocidas en un selecto grupo de 100 mujeres que contribuyen al desarrollo de las ciencias polares a nivel internacional. Mishell Vidal Raurau, estudiante de octavo ciclo de la Escuela Profesional de Historia, de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM), se siente orgullosa de formar parte de este selecto grupo.
La iniciativa #100PolarWomen de Women in Polar Science (WiPS), que busca visibilizar el aporte femenino en la investigación, gestión pública, derecho y conservación de los ecosistemas polares, incluyó a Mishell gracias a su participación en iniciativas destinadas a fortalecer la cooperación científica internacional y la protección ambiental en la Antártida.
La alumna, también egresada de la Maestría en Economía con mención en Gestión y Políticas Públicas de la ‘Decana de América’, infla el pecho de orgullo por la elección, que asegura la tomó por sorpresa. “Para mí tiene un significado especial llevar la bandera del Perú, refleja el trabajo que se viene haciendo en el ámbito antártico. Es de gozo saber que desde nuestro país también estamos aportando y que nuestro trabajo puede ser conocido más allá de nuestras fronteras. Motiva a seguir trabajando y fortaleciendo mis conocimientos en este campo”, resalta.
“Desde mi experiencia, el trabajo antártico no es solamente de quienes están en una expedición o realizan investigación en el continente. Detrás de ello hay también mucho trabajo de coordinación, gestión y cooperación que permite que esas actividades se puedan desarrollar. Creo que es importante que más jóvenes conozcan ese espacio y vean que también pueden aportar desde sus propias áreas”, expresa la embajadora sanmarquina.
“La Antártida cumple un papel muy importante como regulador térmico del planeta y los cambios que ocurren allí tienen repercusiones a nivel global y también en el Perú. Por eso, la investigación científica que se desarrolla en el marco del Programa puede ayudarnos a comprender mejor fenómenos como el cambio climático, la dinámica de los océanos y otros procesos que finalmente tienen impacto en nuestro país”, sostiene.
Agradecida con la ‘Decana’
Mishell admite que su paso por la ‘Decana de América’ impulsó su vocación e interés por la investigación: “San Marcos ha tenido un papel muy importante en mi formación, particularmente en el desarrollo de mis capacidades para la investigación. Desde la Facultad de Ciencias Sociales y, específicamente, desde la carrera de Historia, he podido fortalecer herramientas para el análisis, la revisión de fuentes y la construcción de conocimiento desde una perspectiva histórica. Actualmente desarrollo una investigación sobre la historiografía del Perú en el Sistema del Tratado Antártico, buscando aproximarme a cómo se ha estudiado y representado la participación y presencia del Perú en este sistema a lo largo del tiempo”.
“Esta investigación representa también una oportunidad para aportar desde las Ciencias Sociales a los estudios antárticos, un campo en el que todavía existe espacio para desarrollar nuevas investigaciones. Mi formación en Gestión y Políticas Públicas e Historia me ha permitido aproximarme a la Antártida desde distintas perspectivas, que finalmente se complementan y enriquecen mi trabajo en el Programa Antártico del Perú”, puntualiza.
Respecto a la función que cumple en el ministerio de Relaciones Exteriores recalca que “mi labor está vinculada principalmente con el Programa Antártico del Perú. Desde ahí participo en diferentes actividades relacionadas con la coordinación y articulación del programa y el fortalecimiento del Perú como parte consultiva del Tratado Antártico, lo que me ha permitido conocer una dimensión que quizás no siempre es tan visible, pero que tiene mucho que ver con la ciencia, la cooperación y la generación de conocimiento global”.
Mensaje oportuno
Mishell es consciente que hay quienes intentarán seguir sus pasos, por lo que dio algunos tips que esperan sean de mucha ayuda. “El mensaje es que no veamos a la Antártida como un lugar lejano, es mucho más que eso, es historia, política, relación, gestión, cooperación y educación. A mis compañeros de historia les diría que tenemos mucho que aportar, porque esto merece ser investigado y difundido a toda la comunidad. Necesitamos científicos que investiguen, historiadores que expliquen, gestores que conviertan el conocimiento en políticas públicas, juristas que comprendan el marco internacional y profesionales de las distintas ramas que puedan comunicar y acercar el conocimiento a la sociedad”, sentenció.