La falta de actividad física representa un problema para toda sociedad y según una estadística del Instituto Nacional de Salud (INS), cuatro de cada cinco peruanos no realizan suficiente ejercicio, lo que incrementa el riesgo de obesidad, diabetes y enfermedades cardiovasculares.
La inactividad se agrava porque por cuestiones de trabajo muchas personas pasan varias horas frente a una computadora o un escritorio, sedentarismo que también suele trasladar a su casa, lo que genera un estilo de vida que puede originar un envejecimiento funcional adelantado.
Según estudios de la Universidad Europea de Andalucía, la falta de movimiento puede generar un deterioro importante de la condición física y sostiene que, sin pausas activas y falta de ejercicios, un ser humano puede llegar a envejecer hasta diez años en su condición física.
El Dr. Washington Otoya Torres, coordinador del servicio de fisioterapia de la Clínica de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM) afirma que “el deterioro funcional es consecuencia de que las personas no realizan actividades dentro de sus posibilidades y limitaciones de acuerdo a su edad. La actividad física combate el deterioro funcional y sedentarismo. Uno de los signos premonitorios de muerte tiene que ver con la pérdida manifiesta de la actividad funcional”.
“El envejecimiento es un proceso que no se sabe a qué edad comienza, pero desde punto de vista cronológico, no tiene una fecha específica. Algunos dicen que a los 60 o 65 años, hay varios puntos de vista, lo que pasa es cuando se tenemos cierta edad, los seres humanos vamos perdiendo cierto grado de funcionabilidad, que tiene que ver con el desempeño motor”, agrega.
La actividad física se recomienda para combatir, evitar y prevenir la pérdida de funcionabilidad y de movimiento, por lo que recomienda que “cada dos horas una persona debe ponerse de pie y caminar, bajar escaleras, subir escaleras, hacer ejercicios predeterminados. Es importante que la persona tenga movimiento, esta corriente ha ido creciendo en el mundo, porque la actividad física hace que la persona, salvo que tenga una enfermedad terminal, a la larga viva más”.
Eso sí, admitió que en el tema alimenticio hay una mejora, pero que debe ir a la par con la actividad física y también con el aspecto mental, que asegura influye mucho en las personas.
“El promedio de vida actualmente en el Perú es de 77 años, pero hace 50 o 60 años era menor, no pasaba de los 70 años. Ha mejorado en la medida que han mejorado varios aspectos, físicos, psicológicos, sociales y la tecnología médica. La gente se ha interesado más por vivir mejor, con calidad de vida mejorando sus condiciones. La sociedad se ha interesado más en eso”, apuntó.
“Promover la salud significa hacer que las personas puedan entender que hay cuidar de su salud, que hay que cambiar tres cosas, realizar actividad física, mejorar el control de la ingesta de calorías, significa digerir menos calorías, y la salud mental, la tranquilidad mental”, añadió.
Finalmente, recomienda hacer ejercicios desde temprana edad, uno de los requisitos básicos para una buena salud a lo largo de la vida: “El límite entre lo saludable y la enfermedad es una línea delgada. Algunos piensan que la vejez o envejecimiento es una enfermedad y están equivocados, es un proceso que se inicia más o menos de 60 años para arriba, pero depende como se llegue a esa edad, para ello se tiene que hacer actividad física desde que nacemos”.