Estudio con participación de investigador de la UNMSM destaca el uso de tecnologías AIoT como herramienta innovadora para promover aprendizajes y prácticas sostenibles entre estudiantes.
La incorporación de tecnologías emergentes en la educación superior puede contribuir al fortalecimiento de la conciencia ambiental y la adopción de prácticas sostenibles. En ese contexto, la investigación “Del aula a la acción: efectividad de las intervenciones educativas con AIoT en la conciencia ambiental de los estudiantes” analiza el potencial de la integración de la inteligencia artificial (IA) y el Internet de las cosas (IoT), conocida como AIoT, en los procesos de enseñanza-aprendizaje.
El estudio cuenta con la participación de Jorge Gómez Reátegui, de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM), junto con Andy Williams Chamoli Falcón, de la Universidad de Huánuco; y Guicieli Codina Patiño García y Yamilée Melissa Cáceres Vilca, de la Universidad Tecnológica del Perú.
La investigación señala que las intervenciones educativas apoyadas en tecnologías digitales pueden favorecer una mayor participación, motivación y compromiso de los estudiantes, al mismo tiempo que facilitan la comprensión de problemáticas ambientales y promueven actitudes orientadas a la sostenibilidad.
“En particular, el AIoT ofrece la posibilidad de desarrollar experiencias educativas más dinámicas, interactivas y personalizadas, mediante la integración de herramientas tecnológicas al proceso de enseñanza. Estas soluciones pueden acercar a los estudiantes a situaciones y problemas ambientales concretos, favoreciendo un aprendizaje vinculado con la realidad y la búsqueda de soluciones sostenibles”, expresó Gómez Reátegui.
Sin embargo, el investigador señaló que el estudio advierte que la evidencia científica disponible todavía es limitada para determinar la efectividad específica del AIoT frente a los métodos tradicionales de enseñanza ambiental, especialmente en el ámbito universitario. En ese sentido, la incorporación de tecnología no constituye por sí misma una garantía de mejores resultados educativos.
Los autores destacan que el impacto de estas intervenciones también depende de factores pedagógicos, sociales y culturales, por lo que las herramientas tecnológicas deben integrarse con estrategias educativas que respondan a las características y necesidades de los estudiantes y de cada contexto.
Jorge Gómez sostiene que la investigación plantea la necesidad de desarrollar estudios comparativos y longitudinales que permitan determinar si los cambios producidos mediante intervenciones con AIoT se mantienen a lo largo del tiempo y, principalmente, si se traducen en comportamientos ambientales sostenibles más allá del aula.
“De esta manera, la investigación plantea que la innovación tecnológica en la educación ambiental debe ir acompañada de estrategias pedagógicas pertinentes, con el propósito de que el aprendizaje no se limite al aula, sino que contribuya a generar cambios sostenibles en las actitudes y comportamientos de los estudiantes”, puntualizó.