El Perú es un país altamente sísmico y, ante la posibilidad de un movimiento de gran magnitud, la prevención y la preparación de las familias resultan fundamentales. Así lo señaló la arquitecta Gina Chambi Echegaray, directora del Centro de Responsabilidad Social y Extensión Universitaria (Cerceu) de la Facultad de Ingeniería Geológica, Minera, Metalúrgica y Geográfica de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM) y especialista en prevención del riesgo de desastres.
A raíz de los recientes movimientos registrados en Colombia y Junín, la especialista explicó que una de las principales preocupaciones está relacionada con la vulnerabilidad de las viviendas. “El Perú es un país altamente sísmico, esperamos un sismo de más de ocho, eso quiere decir que tenemos que preparar las viviendas”, afirmó.
Chambi Echegaray señaló que los daños pueden agravarse cuando las construcciones no cuentan con criterios técnicos adecuados. Como ejemplo, mencionó los casos registrados en Venezuela y Junín, donde viviendas construidas con diferentes materiales presentaron daños considerables. “Muchas veces el adobe no lo construyen como los antiguos, que tenía toda una estructura con barro, con paja”, explicó.
La especialista recomendó prestar especial atención a las viviendas ubicadas en laderas y en zonas con presencia de piedras o rocas en las partes altas, debido al riesgo de deslizamientos. Asimismo, destacó la importancia de identificar las rutas de evacuación y las zonas seguras tanto en las viviendas como en cada comunidad.
“Hay que ver si hay rajaduras, qué tipo de rajaduras, sobre todo las viviendas que han sido autoconstruidas y que no tienen la estructura necesaria. Entonces, ahí se tiene que reforzar”, indicó. También alertó sobre los efectos de la humedad en las estructuras, pues puede generar corrosión en los elementos metálicos y comprometer la resistencia de techos y edificaciones.
Respecto a Lima, explicó que el tipo de suelo también influye en el nivel de riesgo. “Villa El Salvador, Ventanilla, La Molina, que son suelos arenosos. Entonces, la arena se mueve como mar”, sostuvo. En contraste, señaló que sectores como Jesús María y San Isidro presentan suelos más compactos.
Finalmente, Chambi Echegaray resaltó que la preparación debe involucrar a toda la familia y a la comunidad. Recomendó contar con una mochila de emergencia, establecer responsabilidades para atender a niños, adultos mayores y mascotas, así como practicar previamente las rutas de evacuación. “Tenemos que organizarnos porque cuando hay un sismo los primeros que acuden son los vecinos”, concluyó.