El anuncio oficial del Vaticano acerca de la próxima visita apostólica del Papa León XIV al Perú, del 11 al 17 de noviembre de este año, ha causado un gran entusiasmo y mucha expectativa entre la población peruana. El historiador y docente sanmarquino, Carlos Carcelén Reluz, hace un análisis de ese esperado acontecimiento, que marcará el retorno del hoy pontífice a su segunda patria y al lugar donde desarrolló gran parte de su labor pastoral y misionera.
“La visita de su Santidad es una reafirmación de la relación del Papado con el Perú, en términos políticos, y representa el reforzamiento de la influencia del catolicismo en la sociedad peruana, teniendo en cuenta que la mayoría de nuestra población lo profesa de diversas maneras y en especial de manera sincrética; es decir, adaptada a las condiciones locales y prácticas tradicionales andinas”, sostuvo el especialista en temas religiosos.
En términos estadísticos, la visita del máximo líder de la Iglesia Católica encuentra al Perú con la mayor parte de su población profesando el catolicismo, aunque con un descenso continúo de creyentes en las últimas décadas capitalizado por las iglesias evangélicas o protestantes.
De acuerdo a los censos nacionales del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), en 1981 el 94.6 % de la población declaró ser católica. En 1993, la cifra se redujo a 89 %. La tendencia decreciente prosiguió en 2007 con un 81.3 %, y se acentuó en el censo de 2017 con el 76 % de peruanos declarados católicos.
“Desde hace unos 40 años se observa una reducción significativa del porcentaje de católicos en la población peruana. Para el censo de 1981, el 94 % afirmó ser católico, mientras que para el censo de 2017 sólo un 76% lo declaró. En ese mismo lapso, las denominadas iglesias evangélicas o protestantes pasaron de ser un aproximado de 4 % a 14 % de la población censada”, detalló el historiador.
“En ese contexto, la visita de su Santidad busca reafirmar el catolicismo en nuestro país y reavivar la acción de la Iglesia que fue duramente golpeada por los escándalos y abusos de algunos de sus representantes”, estimó.
Durante su estadía en nuestro país, el llamado Vicario de Cristo en la Tierra recorrerá Lima, Chiclayo, Cusco y Pucallpa. El experto religioso ensayó una respuesta sobre la motivación papal de priorizar la visita de dichas localidades de la costa, sierra y selva del país, que va en línea con los resultados de los últimos censos nacionales.
“La inclusión de estas ciudades dentro la gira papal por el Perú respondería a los intereses de la misma Iglesia por reafirmar su presencia en un contexto de agresiva expansión y propaganda de las iglesias evangélicas de los últimos años, que ha generado una caída de los porcentajes católicos en ciudades como Lima, Cusco o Pucallpa”, opinó.
Uno de los momentos más emotivos y esperados de su visita al Perú será, sin duda, su retorno a Chiclayo, ciudad donde residió entre el 2014 y 2023. Allí, llegó a ser su obispo y dirigió una labor evangelizadora y social en tiempos complejos como el Fenómeno de El Niño y la pandemia del Covid-19, por las que es muy recordado hasta hoy.
“En esos contextos difíciles demostró no sólo una labor de pastor en términos religiosos sino como un líder, en la tarea de llevar la caridad a los damnificados y a los enfermos, en una ciudad que fue abandonada por sus autoridades locales y regionales. Por lo informes periodísticos y los testimonios de los chiclayanos, la única autoridad presente en las tareas a favor de la población durante estos desastres fue su obispo”, recordó y destacó el doctor Carcelén.
El regreso de Robert Prevost al Perú, en esta ocasión ungido como Papa, después de tres años de ausencia, se enmarca dentro de una gira por Sudamérica, del 11 hasta el 17 de noviembre, que también lo llevará a Uruguay y Argentina.
Dato
León XIV será el tercer pontífice que visitará el Perú. Antes lo hizo Juan Pablo II en dos ocasiones, en 1985, con un periplo por Lima, Arequipa, Cusco, Ayacucho, Trujillo e Iquitos, y en 1988, visitó Lima. Francisco fue el segundo Papa que estuvo en tierras peruanas, en 2018, recorriendo Lima, Puerto Maldonado y Trujillo.