A sus 98 años sigue vigente, buscando seguir en lo suyo, la investigación. Federico Kauffmann Doig presentó hace dos semanas la trilogía ‘Cosmos Andino: los incas y sus ancestros milenarios’. Hace poco, el Ministerio de Cultura declaró a 19 de sus obras como Patrimonio Cultural de la Nación. Hoy se encuentra realizando otros trabajos, uno de ellos referente al ‘Fenómeno El Niño en el Perú ancestral’, apuntando a esclarecer otro tema de nuestros antepasados.
“Debo agradecer a Paulo Pantigoso, quien se animó a publicar una síntesis de mis trabajos. Llevo casi siete décadas como investigador y me siento activo, con ganas de seguir haciendo trabajos de investigación y no sentado frente a un escritorio”, afirma el reconocido arqueólogo.
Muchos lo consideran una de nuestras mentes brillantes, pero lo toma con la misma sencillez con la que saluda a quienes lo reconocen a su paso. Eso sí, saca pecho al calificarse como un investigador que va más allá de un hecho y siempre se cuestiona el por qué ocurrió. “La cosa no solo es medir un testimonio gigante y quedarse asombrado, sino decir porque se hizo este monumento”, afirma el reconocido antropólogo, formado en las aulas de San Marcos.
Hace unas décadas recuerda una anécdota que cambiaría mucho su vida. Se dio cuando era director del Museo de Arqueología de Pueblo Libre. Un grupo de ciudadanos europeos, vestidos de forma similar a los hippies de ese entonces, visitaron el lugar. Fue testigo de una polémica respecto a una imagen en uno de los huacos, por lo que decidió intervenir.
“Uno de los chicos era un italiano que hablaba español. Se sorprendió que siendo director me detenga a hablarles. Me hizo un montón de preguntas, le dije que dejaría todo, hasta el museo, por volver al campo a investigar. A las semanas me visitó un agregado de su país con un sobre. Resulta que el muchacho era un multimillonario que me dio una suma para investigar unos sarcófagos en Chachapoyas y luego me costeó otras 17 expediciones”, recuerda.
Vigente más que nunca
Respecto a otros proyectos en mente, se encuentra deseoso de encontrar respuestas al porqué de los cambios climatológicos por el Fenómeno El Niño. Dichos estudios le impidieron, incluso, ver el último Mundial de Fútbol, que acaparó la atención de casi todos.
“Hasta hoy estoy batiéndome en mis trabajos, en las mañanas y por las tardes me pongo a escribir. No recuerdo un cambio climatológico como el de ahora, que en esta época hay sol. La naturaleza nos está pateando mucho en la actualidad”, dice Kauffmann Doig.
Finalmente, el reconocimiento que hace tres años le hizo la ‘Decana de América’ es algo que aún recuerda con mucho cariño. “Quiero agradecer a la rectora Jeri Ramón porque me honró con la medalla ‘Orden El Sol Sanmarquino del Bicentenario’, máxima distinción otorgada por la Universidad. He sido docente de San Marcos, también estudiante y siempre estaré ligado a la Universidad. Siempre se sigue estudiando y siempre se sigue investigando”, afirma, tajante.